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Sobornos y compra de votos

El cartismo en estado puro: "Qué te calienta lo que diga la gente, con la ética no vas al supermercado"

Oscar González Daher sonríe junto al presidente Horacio Cartes en la sede del Congreso.

Sábado 10 de diciembre de 2016. Horacio Cartes retorna de la ’Tercera Cumbre Mundial de la Alianza por el Gobierno Abierto’, que se había desarrollado en Paris decidido a sacar a cualquier precio la enmienda que le permita competir por la reelección en 2018. En una audaz jugada política, la oposición había mandado al archivo el proyecto en setiembre y el cartismo y sus aliados luguistas necesitaban desesperadamente revertir esta situación porque el TSJE se quedaba sin tiempo para llamar al referéndum. 

OGD espera ansioso el arribo del presidente en su aeropuerto de Luque. El mandatario baja del avión y conversan unos minutos. Se despiden. El senador saca su celular y marca el número de uno de sus colegas en el Congreso.

-¿Dónde estás? Venite ahora para mi casa que tenemos que hablar; el presidente te ofrece un trato.

El senador se sube a su auto y se dirige a la residencia que casi dos años después terminaría siendo  “sitiada” por la “Comisión de Escraches".

-El presidente te ofrece un trato; necesitamos tu voto y me autorizó a ofrecerte un dinero que yo voy a poner. Además te vamos a evitar esa ‘molestia’ en la Contraloría que te va a fastidiar la vida. Aparte vas a meter a tu hijo, a quien quieras, en Itaipú y Yacyetá. La oferta es de 300 mil dólares- le dice OGD sin inmutarse y antes de darle un consejo que es toda una definición del pensamiento y la ética cartista.

-No seas ‘vyro', nadie te va a reconocer tu integridad o tu ética, con eso y siendo buen senador, no vas a ir al supermercado.

Para reforzar el ofrecimiento, OGD saca de nuevo su celular. 

- ¿No querés saludarle al presi? Le llamo.

Llama y le pasa.

-Hola, lo que te dice Oscar es así- le dice HC

“Les seguí el juego; quería saber hasta donde llegaban. Era grotesco como simplificaban la situación; para ellos no era más que un buen negocio” le confiesa a NOVA el senador al que los cartistas intentaron comprar. 

Pese a que OGD quería una respuesta inmediata, logra que le den tiempo para “pensarlo”. 

“Nunca más lo llamé” dice.

Segundo intento

En Marzo de 2017, el cartismo hace un segundo intento. Esta vez el emisario es un influyente diputado colorado.

“Recuerdo que era viernes antes del mediodía. Llovía. Me pregunta donde estoy y le digo que en mi casa. Voy para allá, me dice” revela el “codiciado” senador. 

A la una de la tarde, el emisario llega maletín en mano con la misma historia y e mismo objetivo que meses atrás había tenido OGD.

-Vengo de parte del presidente, él me autorizó a ofrecerte este dinero y cargos en Itaipú y Yacyretá para quienes vos dispongas. También, por supuesto, vamos a quitarte ese problema que tenés en la Fiscalía, el ‘presi' sabe que tecla apretar…. 

El maletín contenía 500 mil dólares de fajos termo sellados.

-Esta es una parte del trato. Me comprometo a darte 200 mil más que no te traje porque a esta hora el banco ya está cerrado-le dice el influyente parlamentario que al igual que OGD se permite darle un consejo:

-Olvidate de los escraches, eso va a pasar. Yo te voy a dejar la plata acá y resolvé con tu señora; si con ella estas bien ¿qué te calienta la gente?

Para no tener que poner a prueba sus convicciones, el senador se negó tajantemente a pasar la noche con el maletín en su domicilio y prácticamente obligó al emisario a que se lo llevase con la promesa de “pensarlo”. El emisario, consciente de lo que había sucedido la última vez que el senador pidió tiempo, decidió jugarse la ultima carta y quizás a modo de advertencia disparó:

-Oscar (GD) se sintió dolido por lo que pasó la otra vez

Fue el último intento.

La historia terminó como ya todos sabemos; cartistas, liberales $ y luguistas aprobando la enmienda refugiados en la Bancada del Frente Guasú, la gente saliendo a las calles indignada, ingresando al Congreso y prendiéndolo fuego. La policía controlada por el gerente de Tabesa, José Ortíz, “cazando” manifestantes por toda la ciudad, atracando la sede del PLRA y asesinando al joven militante liberal, Rodrigo Quintana

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