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Investigación

Masacre de Curuguaty: la historia de un desalojo que "destituyó" al ex presidente Lugo

El expresidente Fernando Lugo. (Dibujo: NOVA).

El 15 de junio de 2012, diecisiete personas murieron durante un tiroteo en una tierra explotada por la empresa Campos Morombí en eld epartamento de Canideyú y reivindicada como pública por una organización campesina. 

A raíz de este violento episodio, se generó una grave crisis política que derivó en el juicio político contra el entonces presidente guaraní Fernando Lugo por la Cámara de Diputados de Paraguay, y que derivó en su destitución del cargo una semana más tarde en un procedimiento que organismos internacionales como Unasur o Mercosur tildaron de “irregular”, informa el portal de noticias am1300lasalada.com.ar. 

Asimismo, organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional o instituciones internacionales como el Comité de Derechos Humanos de la ONU expresaron su preocupación por la falta de una investigación independiente e imparcial sobre la masacre.

En diálogo con “De ida y vuelta”, por AM 1300 Radio La Salada, el periodista del portal NOVA Paraguay, José María Quevedo, reveló detalles sobre los cuestionamientos vertidos en relación a los verdaderos motivos que provocaron la ida del entonces primer mandatario: “El principal problema es que la investigación la llevó un fiscal muy joven que tenía tres meses en el cargo. Hijo de un ex presidente del Partido Colorado y que había salido con la sobrina nieta del dueño de las tierras desalojadas (Blas Riquelme, también dirigente del histórico partido del ex dictador Alfredo Stroessner)”, y que redundó en una “sentencia política”..

“Hay cosas que todavía están por determinarse, aunque va a ser muy difícil saber quién mató a los policías, tiende a ir todo a la impunidad, porque ni siquiera se les hizo la autopsia”, explicó Quevedo. En ese sentido, remarcó el pedido de países como Estados Unidos y Alemania a la justicia paraguaya, para que investigue todas las denuncias de violaciones de los derechos humanos que se pudieron haber perpetrado durante los trágicos sucesos.

Según se consigna en esos documentos, “el 15 de junio de 2012 se dio lugar a una denuncia de invasión de inmueble ajeno presentada por la empresa Campos Morombí, a pesar de que la empresa no es titular de esas tierras”. “Lo que queda claro es que un gran contingente de policías fuertemente armados entró en el campamento campesino alrededor de las siete de la mañana, dándose un acercamiento e intercambio verbal entre jefes policiales y un grupo de campesinos y campesinas”, dice el informe. 

El mismo concluye que no existen “ni pruebas ni alegaciones” que respalden la hipótesis de la emboscada que desde un principio sostuvo la Fiscalía, que junto a la Policía acusó a los campesinos “de haber preparado una emboscada para producir la muerte de los policías, utilizando mujeres y los niños ‘como su pañuelo’. Sin embargo no existen pruebas o indicios para respaldar esas alegaciones. Por el contrario, los testimonios indican que las familias campesinas esperaban noticias favorables respecto de sus trámites de otorgamiento de tierras y que fue el grupo campesino -niños/as y mujeres incluidos- el cercado desde dos frentes por la policía”, detalla el informe.

En ese sentido, cabe recordar que hay muchas versiones encontradas y diferentes sobre cómo ocurrieron los hechos, ya que no se explicó con claridad cómo fue el enfrentamiento, cuántas personas participaron ni cuántas resultaron heridas, así como tampoco se le realizó la autopsia a los uniformados muertos, como contó Quevedo.

En efecto, “la Cámara declaró nulo el juicio y fueron absueltos, la causa que fue determinante para la destitución de Lugo, terminó siendo descartada por la Justicia por no haber habido pruebas suficientes”, concluyó el periodista de NOVA Paraguay.

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