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Ñacunday, otro conflicto siempre latente

Luis Ortigoza: “El INDERT otorgó títulos y nunca los descontó de la finca matriz”

Ñacunday, un conflicto sin solución.

En enero de 2012, el conflicto de Ñacunday alcanzó su pico máximo de tensión cuando alrededor de 8 mil campesinos reclamaron la inmediata recuperación de más de 150 mil hectáreas explotadas por colonos brasileros que responden al llamado “Rey de la soja” Tranquilo Favero. Tras dos meses de tensión y por distintas vías, el gobierno logró finalmente descomprimir la situación.

Para darle una solución de fondo al problema de la tierra (y en especial a Ñacunday) el entonces presidente Fernando Lugo designó al Dr Emilio Camacho como interventor del INDERT. Camacho y su equipo pudieron constatar en su breve paso por la institución que en la zona existen al menos 30 mil hectáreas pertenecientes al Estado Paraguayo. La detención del dirigente más visible de los sintierra, Victoriano López; la Masacre de Curuguaty y la posterior destitución de Lugo hicieron que Ñacunday desapareciera de la primera plana de los diarios. Sin embargo el conflicto se mantiene latente.

-La intervención que encabezó el Dr Emilio Camacho determinó que existen 30 mil hectáreas del INDERT en Ñacunday tapadas de soja ¿Qué piensa hacer la actual gestión con estos datos?

Los títulos se expedían en el pasado sin el rigor técnico correspondiente y no solo en el caso de Ñacunday sino en diferentes puntos del país, y estos son los focos de conflicto que en un momento dado, más tarde o más temprano, pueden ir surgiendo por la incongruencia de los datos técnicos de los títulos.

(Mientras habla, Ortigoza despliega tres papeles cuadraditos de esos típicos para tomar nota y ejemplifica)

Esto es Ñacunday uno, 15 mil hectáreas, patrimonio del INDERT que está registrado a nombre del INDERT en la Dirección General de Registros Públicos. El IBR fue otorgando títulos de propiedad en la zona pero nunca procedió a descontar de la finca matriz, es decir; formó “el dos pisos” perfecto, porque en el título dice que el IBR otorga el título de propiedad, pero en el título se debe consignar de donde se origina el derecho del INDERT para poder otorgar el título y en Derechos Fiscales para no proceder a la mensura y para no hacer la partición y el descuento correspondiente a la finca matriz. Eso genera una confusión tal que podría generar una guerra civil, a partir de una mentira y en una incongruencia de los datos técnicos de los títulos.

Los títulos son de allí, se expidieron para ese lugar. El error en los datos técnicos del título está en no haber descontado de la finca matriz. Entonces, tenemos 15 mil hectáreas de títulos otorgados por un lado y por el otro subsisten esas 15 mil hectáreas como si fuesen propiedad del INDERT.

-Ahora ¿A quién se otorgaron estos títulos?

Se otorgaron en muchos casos a personas que no correspondía, pero se otorgaron y son derechos adquiridos. Hoy en día, por vía administrativa, no se pueden revertir, sí por vía judicial o por vía política dictándose una norma que establezca una especie de punto final con relación a esa cuestión

-¿Y vos crees que eso es posible?

Administrativamente es inviable. En la política se pueden muchas cosas, y esas cosas van a ir tomando fuerza siempre y cuando se le hable a la gente con la verdad. Peor eso, decirle a la gente “esas 15 mil hectáreas son nuestras” es incitar a una confrontación que lejos de generar solución genera mayor problema porque se arranca desde una mentira. Por qué no se le dice no más a la gente “¿Saben qué? la institución generó los títulos en términos incongruentes desde el punto de vista técnico”. Hay que decirle no más la verdad, yo no digo que se haya hecho bien, pero yo tengo que describir lo que se hizo en forma objetiva para que se busque una solución por la vía que corresponde

-¿El trabajo que hizo la intervención está bien?

El trabajo desveló esa situación, pero dijeron “ahí tenemos tierra” cuando el INDERT ya vendió todo, solamente que no formuló bien los desprendimientos.

-¿Y cuál es la solución?

La solución que nosotros estamos visualizando es la adquisición de inmuebles para ellos.

-¿En otro lugar?

En el lugar donde aparezca.

-Quienes reclaman esa propiedad son bastante reacios a aceptar tierra en otro lugar que no sea ese…

Es verdad. Yo reconozco esa situación pero poco aportaría a la solución del problema si incitase otro tipo de actitud. Me parece más razonable formular una propuesta de esa naturaleza porque es la que está al alcance de la instancia administrativa, que es la instancia que yo represento.

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